La Familia y los Valores como pilar en la comunidad
La familia como parte de la sociedad, es el centro donde
se dan a conocer los primeros valores que de manera lenta y paulatina irán dando forma al comportamiento de los individuos.
En un mundo cada vez más egocentrista,
es prioridad el reflexionar como la
familia y los valores de manera equitativa actúan entrelazados. Para Emile Durkheim (1973), La familia
ha pasado por un largo proceso de transformaciones “.La familia es el lugar de orden, normativo y básico aunque heterogéneo,
en el que actúan, al igual que en la sociedad, fuerzas de aprobación y sanción.”
(pág. 1). Se refiere a La familia
desde diferentes autores y enfoques.
La Familia como principal Transmisor
de Valores.
En una sociedad que avanza de manera acelerada, con
cambios tecnológicos, que de alguna manera permiten que el flujo de información
circule y a su vez presente cambios de manera constate, el proceso educativo no puede considerarse solo un emisor de conocimiento. La formación integral
de los individuos conlleva la integración armónica de todos y cada uno de los miembros del núcleo
familiar, ya que desde la infancia, la familia es la primera formadora, donde
se imparten principios como el respeto, la responsabilidad y la solidaridad.
Estos valores no solo benefician al individuo igualmente
a su comunidad, desarrollando lazos de armonía y sana convivencia con los individuos,
permitiendo el crecimiento de otros valores que aun cuando estén presentes, no
sean reconocidos por ellos. Los valores no solo son conceptos aislados son quienes nos marcan el rumbo de nuestras decisiones
y manera de actuar, estos no se aprenden en textos ni en enunciados, sino a través
de la praxis, el ejemplo. García Márquez
(1996) afirma que “un niño que crece en un hogar donde se practica la
honestidad y la empatía, será un adulto que contribuya positivamente a su
entorno” (p.72).
Según estudios de Bronfenbrenner
(1979), en su Teoría de los Sistemas
Ecológicos, “El desarrollo humano está
influenciado por diferentes ambientes, siendo la familia el más inmediato y determinante.
Cuando las familias promueven valores positivos, se crea un afecto
multiplicador que fortalece el tejido social”.
Efectos en la Comunidad de la Crisis
de Valores
Desde hace unos años, la debilidad en la estructura familiar tradicional, ha
generado una crisis de valores en muchas sociedades. La creciente desintegración familiar, la falta de comunicación
y la influencia de los medios digitales han, contribuido a la pérdida de
referencias éticas. Savater (1997), advierte que "cuando la familia deja de cumplir su función educativa, la comunidad
sufre las consecuencias en forma de violencia, egoísmo y falta de
cooperación" (p. 58).
Ejemplos concretos, como el aumento de la delincuencia
juvenil o la indiferencia social, reflejan esta problemática. Las comunidades
en las que las familias están presentes y comprometidas suelen ser más seguras
y más solidarias, mientras que las que tienen núcleos familiares fracturados
afrontan mayores desafíos.
Propuestas para Fortalecer la Familia
y los Valores Comunitarios
Para revertir esta tendencia, se requieren acciones
concretas. En la actualidad, un desafío que enfrentan padres y maestros de
manera coordinada es el ejercicio y la promoción de valores basados en la
dinámica familiar y comunitaria. Por otra parte, la importancia de la familia
para predicar con el ejemplo, dadas las consecuencias que hoy se presentan en
relación a esta situación, los gobiernos han intentado resolver los problemas
mediante la búsqueda de alternativas sin resultados a través de programas como
"Escuela para Padres" o "Valores para la Vida”
La educación que imparten en los espacios formativos debe permitir que el individuo pueda desenvolverse como persona dentro de la
sociedad, tomando en cuenta los valores que se imparten desde el hogar, dado
que hoy en día resulta evidente que la diversidad y las transformaciones que
sufre la educación y los procesos que están a su alrededor se producen a nivel mundial.
Como afirma Freire (2005)."La educación no cambia al mundo, cambia a las personas que van a
cambiar el mundo" (p. 103). Si queremos comunidades más justas,
debemos empezar por fortalecer a las familias.
Conclusión
La familia es el pilar de la comunidad, y los valores que
en ella se cultivan determinan el rumbo de la sociedad. En un contexto de
rápidos cambios sociales, es imperativo revalorizar su papel y trabajar en
estrategias que promuevan la unión familiar y la ética colectiva. Solo así
lograremos comunidades más cohesionadas y humanas.
- Durkheim, E (1973.)
https://e.slideshare.net/LeticiaCorts/La
- Bronfenbrenner, U. (1979). The ecology of human
development. Harvard University Press.
- Freire, P. (2005). *Pedagogía del oprimido*. Siglo
XXI.
- García Márquez, G. (1996). *Notas de prensa:
1980-1984*. Grupo Editorial Norma.
- Savater, F. (1997). *El valor de educar*. Ariel.
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